El enviado especial de la ONU para Siria propuso al Consejo de Seguridad “separar” a las organizaciones terroristas como el Frente al Nusra de otros grupos armados de la oposición y de la población civil en Idlib, ante la inminente ofensiva del ejército sirio.

 – El Consejo de Seguridad se ha reunido para analizar la inminente ofensiva del ejército sirio en Idlib, que ya ha causado el desplazamiento de cientos de civiles. En paralelo, los presidentes de Turquía, Rusia e Irán han celebrado una cumbre tripartita para decidir el destino de la provincia.

En la ONU, el enviado especial para Siria, Staffan de Mistura, recordaba que, aunque es cierto que en Idlib se refugian grupos terroristas, un 98,5% de la población son civiles. Son casi 3 millones de personas que corren peligro.

De Mistura decía que una operación militar en Idlib sería horrible y sangrienta y recordaba al Gobierno sirio y sus aliados que el combate del terrorismo no puede estar por encima de la protección de los civiles. “Los esfuerzos para combatir el terrorismo no sustituyen a las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional ni a la conciencia moral de la humanidad. Debemos poner la santidad de la vida humana de los civiles por encima de todo”, dijo de Mistura.

Con esas palabras, el enviado especial de la ONU para Siria instaba al Consejo de Seguridad, y a todas las partes interesadas, a buscar una fórmula que sirva, por una parte, para evitar una tragedia humanitaria en la provincia siria de Idlib; y, al mismo tiempo, abordar la presencia de terroristas identificados por el Consejo de Seguridad en esa zona.

De Mistura apeló a la influencia de Rusia, Turquía e Irán, “los garantes de esta zona de seguridad”. Dijo que tienen la  responsabilidad de resolver esta situación. Asimismo, también pidió a los países que tienen influencia sobre los grupos armados de oposición no terroristas que hagan todo lo que puedan para asegurar en primer lugar la protección de civiles.

El diplomático enfatizó que la población debe desplazarse “a los lugares que elijan, si optan por marchar temporalmente”, y que se ha de permitir la apertura de un número suficiente de rutas de evacuación voluntarias protegidas en cualquier dirección “ya sea este, norte o sur”.

Para ello, pidió que se garantice el acceso de las Naciones Unidas a la zona  y manifestó la disposición de la ONU de trabajar con todas las partes para establecer las modalidades y los parámetros de las rutas “que han de respetar el derecho internacional y los derechos humanos”.

Ante la amenaza de una posible intervención reiteró una vez más el mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas de que cualquier uso de armas químicas en Idlib es totalmente inaceptable.

Posible solución al problema de Idlib

En una intervención posterior, de Mistura expuso públicamente una propuesta de parte de Naciones Unidas para separar a la población civil de los terroristas.

“Quizás a población no debería irse, quien debería alejarse de los centros de población, de las aldeas, deberían ser en realidad los combatientes, Al-nusra”, destacó.

La iniciativa permitiría evitar un éxodo masivo de civiles, que tendrían que desplazarse a Turquía o a áreas controladas por el Gobierno. La ONU podría explorar la posibilidad de ayudar a la separación entre la población y los terroristas, destacó.