BioCultura Valencia llega a su cuarta edición. Serán más de 200 expositores. Y unas 150 actividades paralelas. Para calentar motores, los autobuses de la ciudad de Valencia y sus cercanías ya publicitan este evento. La cita es el del 22 al 24 de febrero en Feria Valencia.

BioCultura Valencia ya está con todas sus energías renovables puestas. Los autobuses de la ciudad del Turia y de su área metropolitana, como puede apreciarse en la fotografía, ya están publicitando este importante evento para el sector “bio” de toda el área de Levante. Se esperan unos 20.000 visitantes y ya se han apuntado más de 200 expositores. Serán 150 las actividades paralelas que la feria ofrecerá en sus respectivas salas: conferencias, talleres, debates1 Siempre, con la alimentación ecológica, la salud natural, la conciencia social y el afán de justicia medioambiental como eje protagonista.

 UN MERCADO QUE CRECE

 “El sector ‘bio’ en sus múltiples ámbitos es un sector sostenible en el aspecto económico, social y medioambiental. Por superficie destinada a la agricultura ecológica, nuestro país ocupa el primer lugar de la Unión Europea y el sexto en todo el mundo, con 1,7 millones de hectáreas”, señala Ángeles Parra, directora de BioCultura. El consumo de productos ecológicos representa en nuestro país un volumen de negocio en torno a los 900 millones de euros, el valor de la producción asciende a 685 millones y el de las exportaciones a 454 millones. Es un mercado muy importante para el futuro económico del país y una mejora significativa de la imagen y el prestigio que ofrecen nuestros productos en el exterior. Lamentablemente, la baja demanda que existe por lo que se refiere al consumo interior, que lleva a que alrededor del 80% de la producción se exporte a otros países, muestra que nos queda un largo camino que recorrer, lo que, por otra parte, lo convierte en un mercado interesante para invertir. El dato que muestra más a las claras este desfase es el valor medio que representa el consumo de productos ecológicos, que es de apenas 19 euros al año por habitante frente a los 119 euros que se registra en un país como Suiza. Por eso, uno de los retos principales consiste ahora en aumentar el consumo interno. Parra, al respecto, señala: “Toda acción que tenga por objetivo aumentar el consumo interno de la producción ecológica es un salvoconducto de futuro para nuestra eco-nomía. Y, en este sentido, no hay mejor promoción que la que hace que los consumidores conozcan a los productores y a sus productos de primera mano. Y para activar el consumo BioCultura permite a sus expositores la venta al detalle y el público puede adquirir aquél producto que le interese en el mismo stand. Por ello, y por muchas más cosas, BioCultura es mucho más que una feria”.

 ACTIVIDADES PARALELAS

 La economía española se desploma. Se desmoronan muchos de los pilares que hasta ahora habían cimentado una sociedad basada en la especulación, el despilfarro y la no conservación del medio ambiente. Pero la crisis está despertando conciencias. Y también está permitiendo ver claro a muchos: “El sector ‘bio’ sigue produciendo puestos de trabajo y beneficios económicos mientras el mundo de la economía convencional se hunde. Está claro: lo ‘bio’ es el presente y el futuro”, señala Ángeles Parra. Tan importante como la feria comercial, lo son las actividades que se desarrollan paralelamente a ella en el mismo pabellón y en las salas anexas. Más de 150 tendrán lugar en esta nueva edición. Las actividades destinadas al consumidor van a ser abundantes y, con ellas, “queremos (dice Parra) despertar  conciencias, aprender mediante la información a ser consumidores responsables. También tendrán lugar actividades lúdicas y culturales como conciertos, conferencias, ponencias, debates, mesas redondas, presentaciones, documentales, etc.”. También por supuesto, llega el Festival Ecológico de la Infancia MamaTerra con propuestas divertidas y pedagógicas para los más pequeños, sus familias y educadores.