La diseñadora María Salas las resuelve

Son muchas las dudas que envuelven la elección de un vestido de novia. Muchas veces se tiene una idea preconcebida sobre lo que queremos pero, a la hora de probárnoslo, descubrimos que el diseño no nos favorece nada. Por ello, antes de empezar buscar vestidos a lo loco, María Salas te ofrece unas claves básicas a tener en cuenta para acertar con el corte en función de tu tipo de cuerpo:

Rectángulo

Tus formas no son muy marcadas así que lo ideal sería que el vestido te las destacase. Para conseguirlo, la mejor opción será un vestido de línea evasé o A con escote en V o barco. Muy importante que las costuras del pecho sean costadillos en lugar de pinzas.

Pera o triángulo

Tus hombros son más estrechos que tus caderas pero es fácil de solucionar. El corte perfecto para ti es el princesa con escote palabra de honor, cuello halter, asimétrico o barco. Se trata de no marcar mucho las caderas y hacer los hombros visualmente más anchos. Si te gustan los vestidos más pegaditos, puedes optar por una línea evasé o sirena con alguno de los escotes anteriores.

Reloj de arena

Si tu cuerpo se parece a una guitarra (independientemente de tu talla), eres muy afortunada ya que no habrá modelo que se te resista. Si quieres destacar tus curvas, el ideal es el corte sirena.

Triángulo invertido

En este caso son los hombros los que resultan marcadamente más anchos que las caderas. Mi consejo es que los dulcifiques con escotes corazón, redondo o chimenea. Si te encantan los hombros, acentúalos con un escote de tirantes al cuello o con un “off shoulder”. En cuanto a corte, prueba con un vestido de talle alto (imperio) o bajo que estilicen tu cintura.

Manzana o círculo

Tu cintura se encuentra casi a continuación de tu pecho y tiendes a acumular centímetros en la zona baja del tronco. Lo ideal para ti es un modelo con fajín ancho o con drapeados que enmarquen la cintura. La falda con corte A te estilizará y disimulará la tripilla.

Además…

Si eres bajita

Debes evitar las faldas voluminosas ya que te harán parecer más pequeña. Tampoco son recomendables los modelo que tienen un corte a medio muslo del que parte la falda ya que, al acortar el vestido a tu medida, la falda quedará muy cortita. Mi recomendación también es evitar los dibujos o cortes que marquen líneas horizontales.

Si tienes mucho pecho

Cualquier diseño en palabra de honor con el escote recto, escotes en V o cuadrados serán un acierto. Se deben evitar, por el contrario, los escotes redondos, los barco o vestidos de corte imperio ya que realzan más el volumen del pecho. Las faldas sirena, evasé o en forma de A serán la mejor opción.

Si estás rellenita

Para las más rellenitas, el corte A es una buena opción ya que entalla la cintura y disimula las caderas. Los vestidos evasé estilizan y alargan la figura mientras que los drapeados son muy agradecidos ya que permiten resaltar y disimular en aquellas zonas en las que haga falta.

Si estás muy delgadita

Si, por el contrario eres muy delgada, los vestidos bien armados con faldas voluminosas, mangas abullonadas o detalles que aporte volumen al vestido, te sentarán genial. Respecto a los escotes, el de forma corazón es el que más favorece. Los cuellos halter son también una muy buena opción. Debes evitar los vestidos de corte sirena o tipo túnica.

Si te casas embarazada

Si para el día de la boda, el estado de gestación va a superar las 16 semanas, mi recomendación es optar por diseño con corte imperio. Los trajes muy armados van a resultar muy incómodos y el objetivo no es disimular la tripa sino garantizar la máxima comodidad a la novia. Además, este tipo de corte dará a la novia un aspecto muy romántico y especial.