En este momento de grandes retos, en un mundo totalmente interconectado donde la escala de los desafíos y la necesidad de cambio se hace cada vez más apremiante, hemos asumido el compromiso de país de que la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se conviertan en el motor de cambio de nuestra acción de gobierno.

La Agenda 2030 es una visión transformadora de lo que entendemos como “Desarrollo Sostenible”. Un desarrollo que no puede basarse de forma exclusiva en el crecimiento económico, sino que ha de sustentarse en el fortalecimiento de una economía que favorezca sociedades inclusivas y respete el medioambiente. Porque el desarrollo, “o es sostenible, o no será”.

La lucha contra el cambio climático, la transición ecológica, la defensa de nuestro Estado de Bienestar, la promoción del pleno empleo digno, la inversión en innovación y ciencia, la defensa de la igualdad de oportunidades, la lucha contra la discriminación, la protección de la infancia y de nuestros jóvenes, su educación en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo, así como la lucha contra la pobreza y la solidaridad con los menos favorecidos, son algunos de los retos que decidirán el futuro de España, de Europa y del mundo. Hemos de ser conscientes de nuestra realidad, de aquellas cuestiones que, como país hemos de afrontar desde un conocimiento veraz de la situación en la que nos encontramos. Sin duda alguna, nos enfrentamos a grandes retos que hemos de abordar si realmente queremos que se produzca una transformación significativa en España y, con ella, una mejora de las condiciones de vida de las personas en una sociedad próspera y en un medioambiente saludable.

No podemos dejar de afrontar nuestra responsabilidad compartida de trabajar bajo el diálogo permanente y el consenso como herramienta para definir las soluciones a los retos sociales, económicos y medioambientales a los que nos enfrentamos. Tenemos la obligación de liderar el cambio, no solo de hacer frente a los desafíos, y, además, de marcar el ritmo de las transformaciones. Para lograr este cambio, hemos de construir las alianzas necesarias que nos permitan que esta visión nos conduzca a un nuevo modelo de sociedad donde las personas, el planeta, la paz y la prosperidad inclusiva sean la seña de identidad de nuestro país.

La Agenda 2030 es el nuevo contrato social global que España ha de impulsar, tanto como fundamento de las políticas domésticas, como a nivel de coherencia de políticas para el desarrollo y en nuestra acción exterior.

El compromiso de la Administración General del Estado con la Agenda 2030 es indudable, y buena muestra de ello son las diferentes campañas llevadas a cabo en las últimas fechas. Por ejemplo, la realizada por la Dirección General de Tráfico para el cumplimiento del ODS 3 sobre Salud y bienestar y, en particular, para la reducción del número de muertes y lesiones causadas por los accidentes de tráfico.

Otro tema de extrema importancia tanto para el Gobierno como para el Alto Comisionado es la erradicación de la violencia de género. Es fundamental y prioritario poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas, incluida la trata y explotación sexual.

La creación del Ministerio de Transición Ecológica, que deberá pilotar la gran transición energética y ecológica, extremadamente transformadora de nuestro país, es otro ejemplo de aplicación práctica de la Agenda 2030. Con la idea de paliar los graves impactos del Cambio Climático, se han adoptado medidas relevantes con el fin de incrementar la protección de los consumidores, acelerar la transición energética hacia un modelo basado en energías renovables, eliminando el denominado impuesto al sol, reconociendo el autoconsumo compartido, flexibilizando la actividad de recarga de vehículos eléctricos, así como la ampliación del bono social eléctrico como medida de acción urgente. Es necesario activar de forma urgente e ineludible la transición hacia un modelo energético limpio y accesible para el conjunto de la ciudadanía.

En definitiva, es el momento de subrayar que los valores éticos y humanistas que nos han distinguido son más necesarios que nunca e imprescindibles para hacer verdad la esperanza de que otro mundo es posible.

Cristina Gallach  | Alta Comisionada para la Agenda 2030 del Gobierno de España

Artículo incluido en el número de enero de la revista Agenda de la Empresa