La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU informó que el Cuerno de África vive una crisis por la cantidad de lluvias inusualmente fuertes que han causado inundaciones y mayores necesidades en Etiopía, Sudán del Sur y Somalia.

En Etiopía, las inundaciones han desplazado a 20.000 personas causando la pérdida de propiedades y medios de subsistencia. En total, más de medio millón de personas han sido afectadas.

En Sudán del Sur, las inundaciones estacionales desde julio han afectado a más de 900.000 personas, incluidos los desplazados internos, los refugiados y las comunidades que los acogen. Ya de por sí tres millones de personas necesitaban ayuda antes de las lluvias.

En Somalia, 164.000 personas han sido desplazadas y al menos tres se han ahogado. Las tierras de cultivo, la infraestructura y las carreteras han sido destruidas, y los medios de vida se han alterado en algunas de las zonas más afectadas.

“En los tres países, la ONU y nuestros socios humanitarios están ampliando la respuesta a las inundaciones en las áreas afectadas que brindan agua, alimentos, refugio, servicios de atención médica y otra asistencia para salvar vidas. Pero como suele ser el caso, la financiación es un problema”, aseguró el portavoz de la Oficina, Jens Laerke, quien pidió mayor ayuda internacional.