En 2019 se reciclaron en los centros de trabajo de la Cooperativa un total de 1.006 toneladas de residuos no peligrosos

Covirán mantiene su apuesta decidida por un modelo de negocio más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. La Cooperativa mantiene su compromiso con la economía circular y trabaja a diario por la optimización de los recursos y el aprovechamiento de sus residuos.

En el Día Mundial del Reciclaje que se celebra el 17 de mayo, la presidenta de Covirán, Patro Contreras, se ha referido a “los avances que la Cooperativa ha dado en los últimos años en materia de tratamiento de residuos con el objetivo de reducir el impacto ambiental que se deriva del proceso productivo”.

En lo concerniente a la gestión de los residuos, los datos recogidos en las memorias de los últimos años confirman su progresión en el capítulo medioambiental, con un incremento importante de la recogida selectiva.

En 2019 se reciclaron un total de 1.006 toneladas de residuos no peligrosos (cartón, plástico y palets), 67,7 toneladas más que el año anterior,  y se reutilizaron 600 kilos de peligrosos (baterías y aceite). Solo en film plástico, un material imprescindible para sellar los alimentos que se transportan en palets, se utilizaron el pasado año en torno a 5 toneladas menos que en el año anterior.

El balance de los últimos años arroja resultados “positivos y muy esperanzadores” ya que, a juicio de la presidenta de Covirán, “se ha logrado implicar a los socios, trabajadores y proveedores sobre la necesidad de reducir la huella ambiental”.

En su estrategia de prescindir en la medida de lo posible del plástico, Covirán incorporó en 2019 distintas novedades de bolsas reutilizables con el objetivo de sensibilizar a los clientes sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente. Entre las principales novedades figura el lanzamiento de bolsas de malla reutilizables para frutas y verduras, y la incorporación de una nueva bolsa de rafia con la imagen de Barcelona, que se suma a una colección compuesta por seis modelos diferentes.

También se han intensificado los trabajos de digitalización en todas las oficinas de la Cooperativa para disminuir el consumo de papel, se ha reducido el número de impresiones de los folletos promocionales y se ha eliminado buena parte del buzoneo, apostando por la entrada de soportes tecnológicos para la difusión de promociones.

Esfuerzo en la inversión

La presidenta de Covirán ha destacado “el esfuerzo inversor que la Cooperativa ha realizado para modernizar las instalaciones y reducir el impacto ambiental”.

Las consecuencias derivadas de la actualización de equipamiento en los centros de trabajo se traducen no solo en el aumento de la recogida selectiva de residuos, sino también en el abaratamiento el coste energético, la disminución en el consumo del agua y del uso del plástico y del papel, además de otras muchas actuaciones para atenuar la huella ambiental que ocasiona el transporte de la red logística.

Todas estas actuaciones se complementan con acciones de formación entre los empleados para inculcar la cultura del reciclaje y con la participación en campañas de sensibilización para trasladar a los hogares el compromiso con el medio ambiente.