La responsable de la agencia de la ONU para salud en el continente afirma que es necesario diagnosticar a más personas

 La pandemia del coronavirus provocó que el diagnóstico de nuevos casos de tuberculosis descendiese en América durante 2020 entre un 15% y un 20% respecto al año anterior, alertó este miércoles la Organización Panamericana de la Salud, un escenario que dificulta el objetivo de su eliminación total en la región.

La advertencia de la Organización se produce en el marco del Día Mundial de la Tuberculosis que se celebra cada 24 de marzo y cuyo lema este año -“El tiempo corre”- busca transmitir la idea de que se está acabando la oportunidad de actuar respecto a los compromisos adquiridos por los líderes mundiales para acabar con la tuberculosis.

La directora general de la Organización, Carissa F. Etienne, recordó que la enfermedad todavía provoca “un costo devastador en el mundo” y calificó de “inaceptable” el hecho de que “la gente sufra y muera” por un padecimiento “prevenible y curable”.

“Los servicios de salud han sufrido durante la pandemia. Tenemos que hacerlo mejor. Tenemos que diagnosticar a más personas para que puedan ser tratadas y curadas. Tenemos que mantener nuestros compromisos para reducir la carga de la tuberculosis en nuestra región y en todo el mundo”, subrayó.

Los datos preliminares con los que cuenta la Organización muestran que el año pasado los servicios de salud regionales no diagnosticaron casos de la enfermedad y que también continuó su transmisión.

Pese a este dato negativo, durante el último trimestre del año pasado los programas nacionales de tuberculosis lograron recuperar la notificación de casos en varios países.

En paralelo se indica que el deterioro de algunos “determinantes sociales” de la enfermedad como la pobreza, la desnutrición, el desempleo y las condiciones de las viviendas en poblaciones en situación de marginalidad y vulnerabilidad social, pueden haber facilitado el desarrollo de la enfermedad.

Como efecto colateral a la pandemia, la Organización estima que el uso de protectores respiratorios como las mascarillas podrían haber contribuido a una menor transmisión de la tuberculosis y de otras infecciones respiratorias a nivel comunitario, aunque todavía no tienen datos que lo corroboren.

Peligra la eliminación para 2050

Según los últimos datos disponibles, se estima que unas 290.000 personas enfermaron de tuberculosis en el continente americano durante 2019. Entre ellas, no se diagnosticó o reportó los casos de 54.000.

Cinco países -Brasil, Perú, México, Colombia y Haití- concentran casi el 70% de los casos notificados de la enfermedad y el número de fallecidos ascendió a 22.900, de los cuales 5900 vivían con VIH.

Las regiones con una carga más baja de tuberculosis a nivel mundial son Europa (2,5%) y América (2,9%), aunque la pandemia del coronavirus ha hecho peligrar los logros alcanzados en la lucha para poner fin a la enfermedad para 2050. “Nuestra región está a la cabeza de la eliminación de la tuberculosis, pero debe hacerse un esfuerzo constante para mantener los logros, y esto exige la acción concertada de todos los sectores para proporcionar los servicios necesarios, personal de salud capacitado en la detección, una red de laboratorios donde se haga el diagnóstico, la disponibilidad de medicamentos recomendados y todo un sistema de apoyo para que la persona afectada pueda cumplir el tratamiento a cabalidad”, detalló Rafael López Olarte, asesor regional en tuberculosis de la Organización.

El Día Mundial de la Tuberculosis se celebra cada 24 de marzo para concienciar sobre las terribles consecuencias sociales, económicas y para la salud que provoca la enfermedad y acelerar los esfuerzos para finalizar la epidemia mundial.

En esta fecha se conmemora el día en el que el doctor Robert Koch anunció en 1882 que había descubierto la bacteria que provoca la tuberculosis, lo que posibilitó diagnosticar y curar la enfermedad.