El socialista António Costa gana las elecciones en Portugal con más del 35% de los votos, un resultado que confirma las encuestas que pronosticaban una victoria del primer ministro, pero que, para revalidar su mandato, le obligará a volver a recurrir a pactos postelectorales al no alcanzar la mayoría absoluta.

En unos comicios empañados por la alta abstención, que ha llegado al 45,5%, y la entrada de la ultraderecha en el Parlamento, los socialistas mejoran sustancialmente sus 86 diputados actuales y llegan hasta los 106, a apenas diez de la mayoría absoluta.

“El PS ha reforzado su posición política en Portugal”, señaló Costa en su primer discurso tras conocerse su victoria, pero adelantó que espera gobernar con una segunda ‘geringonça’, como se conoce en Portugal al pacto de izquierda con el que ha gobernado los últimos cuatro años.

Los resultados

Los resultados del domingo suponen una mejora para los socialistas, que en las elecciones de 2015 consiguieron el 32,31% de los sufragios, pero se volverán a ver obligados a buscar apoyos para volver a gobernar, como ya ocurrió hace cuatro años, cuando recurrieron a los otros partidos de izquierda para dar la vuelta a unos comicios que había vencido la derecha.

Sus actuales socios, el Bloco de Esquerda y la coalición de comunistas y ecologistas (CDU), consiguen el 9,64% y 6,35% de los votos, respectivamente.

El actual líder de la oposición Rui Rio, del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha), queda segundo, con el 28% de los sufragios.

El democristiano CDS-PP obtiene el 4,26%, y el animalista PAN (Personas, Animales y Naturaleza) el 3,26% de los sufragios.

Otra de las sorpresas de la noche ha sido el partido de ultraderecha Chega que ha conseguido entrar en el Parlamento con el 1,30% de los votos y un diputado.