El proceso fue dirigido “personalmente” por Kim Jong-un con el objetivo de enviar una señal de “demostración de fuerza” ante las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos programadas para el próximo agosto. Estos ejercicios castrensestendrán un despliegue mucho menor que otras maniobras militares anteriores, como parte de los acercamientos entre Washington y Pionyang en favor de la desnuclearización de la península norcoreana

Los dos misiles fueron lanzados a primera hora del jueves desde las proximidades de la ciudad de Wonsan, hacia el mar, según informes oficiales de las autoridades surcoreanas. Uno de ellos tuvo una trayectoria de unos 430 kilómetros y el otro de unos 790 kilómetros, ambos lanzados desde plataformas móviles y con un apogeo de unos 50 kilómetros.