Los bombardeos y  enfrentamientos en el norte de Siria junto a  la frontera con Turquía continúan provocando la huida de cientos de personas a pesar del acuerdo del cese de hostilidades entre las fuerzas turcas y el ejército kurdo respaldado por Siria.

Descrito por algunos Gobiernos como un alto el fuego y por otros como una pausa de cinco días en las hostilidades, el acuerdo llega nueve días después de una campaña militar lanzada por Turquía contra el territorio controlado por los kurdos en su frontera sur, al este del río Éufrates.

“A pesar del anuncio del alto el fuego … se sigue recibiendo informaciones informando de bombardeos y enfrentamientos intermitentes alrededor de Ras-al-Ain desde esta mañana, aunque la situación se calma en otros lugares”, dijo el viernes el portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.

Varias agencias de la ONU confirmaron este mismo viernes a periodistas en Ginebra que continúan entregando ayuda y proporcionando servicios básicos en la zona de conflicto “donde el acceso lo permite”.

La falta de agua potable para 400.000 personas sigue siendo una gran preocupación en Al-Hasakeh, donde la estación de bombeo de agua de Alouk todavía no funciona debido a daños en las líneas eléctricas.

Por su parte, la Agencia de la ONU para los Refugiados ACNUR dijo que, por quinto día consecutivo, cientos de personas continúan llegando a Iraq después de huir del noreste de Siria. Se trata en su mayoría mujeres, niños y ancianos. Otros 734 refugiados han ingresado a Iraq anoche. Eso se suma a los 1600 que hemos mudado al campamento de Bardarash en los últimos cuatro días”, declaró el portavoz de la Agencia.