Vivimos una aceleración progresiva de la digitalización, acortando los tiempos de desarrollo, despliegue y adaptación de las que llamamos “tendencias”, que pasan a convertirse en prácticas y usos comunes en periodos de tiempo cada vez más reducidos.

Leopoldo Aznarez

Leopoldo Aznarez

Para 2018, se espera que el ritmo de cambio en las industrias en todo el mundo siga aumentando: En este sentido, 2017 ha dejado situado a nuestro país en la posición 14 en el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI), respecto al resto de UE, con áreas muy relevantes como los “Servicios Públicos Digitales”. De esta forma, 2018 parece augurar un mayor liderazgo en soluciones Smart en la Administración Pública local, regional y estatal mediante la aparición de plataformas que impulsarán la generación y explotación inteligente de información.

Desde Deloitte, anticipamos un desarrollo interrelacionado de las “macrofuerzas” que han alimentado durante los últimos años el crecimiento tecnológico; especialmente la tecnología basa en la nube (cloud), la digitalización de los procesos (digital) y la analítica (analytics).

En el pasado, las organizaciones han respondido a las oportunidades disruptivas lanzando iniciativas

Pablo Suero

Pablo Suero

de transformación aisladas, por ejemplo, con proyectos en la nube concretos, o análisis y proyectos de Big Data independientes. Del mismo modo, ha proliferado la contratación de puestos de dirección tecnológica tales como los CTO (Chief Digital Officer) o los CAO (Chief Analytics Officer). Sin embargo, las organizaciones se están dando cuenta de que tratar algunos sistemas de manera independiente no conlleva a optimizar los resultados (en el mejor de los casos); y que, por ejemplo, el Big Data es ineficiente y caro sin tecnología cloud. Por ello, desde Deloitte creemos que, en este 2018, la tendencia será consolidar el desarrollo coordinado de estas macrofuerzas digitales mediante:

  • Actividades de reingeniería y transformación de los departamentos de operaciones de las organizaciones. Con una modernización de abajo hacia arriba, infraestructura y arquitectura; y de arriba hacia abajo, organizando, operando y entregando capacidades tecnológicas de forma diferente.
  • Rediseño del talento. La automatización provoca el reemplazo de muchos empleos y, por lo que se comienza a observar, una necesidad de reconfigurar la gestión del talento para la nueva fuerza laboral y construir una cultura de equipos más ilimitados y virtuales.
  • El dato como el principal activo de la empresa. Exigiendo datos abiertos, detectables y accesibles dentro de la empresa con la necesidad de modernizar su gestión.
  • Las nuevas fuerzas “básicas”. Especial atención tienen los disruptores digitales cloud y la Computación Cognitiva y su utilización en el mercado, individual y colectivamente; apoyando nuevas experiencias del cliente, innovación de productos y ecosistemas de industrias conectadas.
  • Realidad digital. Se espera una revolución de la Realidad Aumentada y la Realidad Virtual, en la que las organizaciones vayan más allá de los dispositivos y pilotos anclados en casos de usos innovadores, y aborden los problemas clave tales como la integración, la implementación en la nube, la conectividad y el acceso.
  • De blockchain a blockchains. Si una tecnología está dando que hablar al cierre de 2017 ha sido la blockchain, pasando del concepto a la producción.

Este año será el momento para que las organizaciones comiencen a estandarizar tecnología, talento, y plataformas que impulsen futuras iniciativas de blockchain. Del mismo modo, puede que se creen consorcios empresariales que ayuden a la coordinación, integración y orquestación de múltiples blockchains trabajando juntos a través de una cadena de valor

  • La importancia de las API. La importancia de las interfaces de programación de aplicaciones no se pasará por alto este año. Esta tecnología ayuda a exponer los activos (y datos) más allá de la propia organización, produciendo retornos de gran interés tanto en el sector público como privado. Especialmente en este último, pueden ofrecer a los consumidores nuevas posibilidades para el uso de transacciones y productos existentes de forma creativa.

Leopoldo Aznárez

Socio de Consultoría de Deloitte Andalucía

Pablo Suero

Experienced Senior Consultoría de Deloitte Andalucía