Foto: OCHA

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La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha señalado que en apenas seis días, del 4 al 9 de octubre, aproximadamente unas 40.000 personas huyeron de pueblos del norte rural de Siria como resultado del recrudecimiento del conflicto, al que ahora además del enfrentamiento entre las fuerzas gubernamentales y los grupos no estatales, se le suman los ataques de los rusos.

Las organizaciones humanitarias que trabajan sobre el terreno calculan que al menos 2.000 familias del total de desplazados se han reunido en espacios abiertos y que otras 200 han encontrado refugio con familias de acogida o en casas de alquiler. Muchos de los refugiados han optado por permanecer en las cercanías de sus hogares, con la esperanza de poder volver si la lucha cesa en los próximos días.

La mayoría de campamentos de emergencia en las áreas afectadas superan ya su capacidad y no pueden acomodar a los recién llegados. Entre las necesidades humanitarias más urgentes, se destacan los alimentos, el refugio, el agua y artículos básicos de higiene.