Los líderes de los principales países se han comprometido a apoyar la recuperación económica del Líbano con más de 250 millones de euros en ayudas pero han exigido a sus autoridades la puesta en marcha de reformas y una investigación “completa y transparente” sobre la explosión que el 4 de agosto arrasó buena parte de Beirut y dejó más de 150 víctimas mortales y unos 6.000 heridos.

Así lo han señalado en el curso de la conferencia internacional de donantes para el Líbano, convocada por Francia, y que ha contado con la presencia de líderes de 28 países y varias instituciones internacionales, como la Unión Europea, la Liga Árabe, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La Comisión Europea ha anunciado en las últimas horas la entrega de 30 millones de euros en ayuda adicional al Líbano, que se sumarán a los 33 ya comprometidos hasta el momento para las tareas de reconstrucción y de emergencia médica tras este fatídico capítulo que forma ya parte de la historia más triste de la ciudad de Beirut. Esta ayuda será enviada a través de Naciones Unidas y de otras organizaciones “bajo cuidadoso escrutinio”, según ha explicado la propia Comisión Europea en su cuenta oficial de Twitter.

En cuanto a las ayudas internacionales de forma desglosada, Francia se ha comprometido finalmente unos 30 millones de euros; Alemania, 20 millones de euros; Reino Unido, unos 25 millones de euros, Kuwait, unos 40 millones de euros; la Comisión Europea, 63 millones de euros y Qatar, unos 50 millones de euros, según la cadena libanesa Al Yadid. Estados Unidos había comprometido previamente 15 millones de euros. Bélgica ha contribuido con cinco millones y Chipre con otros cinco millones. Esta cifra rebasa las estimaciones de 115 millones de euros solicitadas por la ONU para la reconstrucción de la ciudad.