Durante esta sesión han tenido especial relevancia, desde el punto de vista geográfico, algunas de las crisis más actuales en sus dimensiones de derechos humanos. Así, el Consejo ha discutido, entre otros, sobre la situación de los derechos humanos en las zonas ocupadas por el grupo terrorista que se auto denomina Estado islámico en Siria y Levante, así como sobre Gaza, Siria, Ucrania, Yemen, Sudán, Sudán del Sur, República Centroafricana y República Democrática del Congo.  Igualmente el Consejo se ha referido a las consecuencias para los derechos humanos de cuestiones de actualidad como la crisis del ébola o el problema de la inmigración irregular por mar en todo el mundo, así como la seguridad de los periodistas y la libertad de actuación y financiación de la sociedad civil en defensa de los derechos humanos y las libertades.

Para España ha sido especialmente importante la adopción por consenso de una nueva resolución sobre el derecho humano al agua potable y al saneamiento, que pone de manifiesto la necesidad de establecer remedios efectivos para las violaciones de estos derechos, y promueve su adecuada incorporación a la agenda de desarrollo post-2015. España vuelve a agradecer a la portuguesa Catarina de Albuquerque su extraordinaria labor como Relatora Especial de Naciones Unidas para el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento en los últimos seis años y confirma que seguirá colaborando estrechamente con quien la sustituya en el puesto.

Los derechos de la mujer han vuelto a ser objeto de varias resoluciones copatrocinadas por España, dedicadas a la prevención de la mortalidad y morbilidad materna, la lucha contra la mutilación genital femenina y el derecho de la mujer a una educación en condiciones de igualdad.

También este Consejo destaca por haber conseguido aprobar, a propuesta de Brasil, Chile, Colombia y Uruguay,  una nueva resolución que promueve la identificación de buenas prácticas en la lucha contra  la discriminación y la violencia contra las personas LGBTI en todo el mundo, lo que supone un avance en la concienciación global de esta problemática.

Finalmente,  para España han  sido importantes los diálogos interactivos mantenidos con el Relator para la Verdad, la Justicia, la Reparación y no Repetición y con el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas, procedimientos especiales que han presentado al Consejo los informes de sus recientes visitas a España y con quienes se ha mantenido un diálogo constructivo que ha puesto de manifiesto la voluntad dialogante del Estado y su respeto a la independencia de estos procedimientos especiales.