La Comisión Europea confirmó este miércoles que Grecia ha cumplido con las 88 medidas exigidas dentro de la cuarta revisión de su rescate financiero, lo que allana el camino para que los socios del euro y las instituciones comunitarias aprueben este jueves un acuerdo “histórico” que ponga fin al tercer rescate a Grecia, el último en vigor en la eurozona, y cierre definitivamente el capítulo de la crisis financiera.

“Todas las 88 acciones previas se han completado. Grecia ha hecho su parte del trabajo”, ha dicho en una rueda de prensa el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici: “la etapa de mañana es una etapa histórica para la eurozona, en la que cerramos la página de esta crisis y de la crisis económica con sus impactos sociales”. El comisario se mostró “convencido” de que los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona darán este jueves el visto bueno a un acuerdo global que permita acabar con ocho años de asistencia financiera y “dolorosos sacrificios” para los griegos.

El acuerdo global que buscan los socios debe sustentarse en tres pilares: el cierre de la última revisión del cumplimiento de las condiciones del rescate, un acuerdo sobre las medidas para hacer sostenible la deuda helena (que roza el 180% de su PIB) y el diseño del programa de vigilancia para el país tras el rescate.

De esta manera, el Eurogrupo deberá dar luz verde a un último desembolso para el país que en un primer momento se estimó en 11.700 millones de euros, pero que podría ser superior, y que servirá para crear un colchón de efectivo de hasta 20.000 millones que permita a Atenas devolver su deuda sin necesidad de acudir a los mercados hasta final de 2019.

Sin embargo, la parte clave del acuerdo y la que genera más controversia en el Eurogrupo son las medidas de alivio de deuda que demandan Grecia y las instituciones -CE, Banco Central Europeo (BCE), Mecanismo Europeo de Estabilidad y Fondo Monetario Internacional (FMI)-, pero provocan reticencias, especialmente, en Alemania.