En el pasado mes de febrero, presentamos en la Confederación de Empresarios de Andalucía, el II Informe de Competitividad de la Economía Andaluza.

Una de las cuestiones más importantes de una economía es conocer su estructura productiva, identificando las ramas de actividad capaces de impulsar la economía de la región en cuestión. Su identificación se convierte en un objetivo fundamental, tanto para el crecimiento de las variables macroeconómicas como para el aumento del número de empleos.

Por ello, la evolución que las distintas ramas de actividad puedan ir teniendo a lo largo del tiempo debe ser tenida en cuenta y los sectores productivos perfectamente identificados. Este informe pretendía identificar los sectores productivos más importantes de Andalucía.

Para ello, se utilizó la Matriz de Contabilidad Social del año 2010 y se aplicó un Modelo Lineal a través del análisis de multiplicadores. Los resultados obtenidos clasifican los sectores de la economía andaluza según su capacidad para influir y ser influidos por cambios en ellos mismos y en el resto del sistema en relación a unos valores medios de referencia.

Una análisis de sectores claves en Andalucía, es decir, aquellos que dinamizan por encima de la media al resto de sectores de la economía, muestran el fuerte peso que el sector servicios, alimentación y construcción continúa teniendo en la economía andaluza, manteniéndose su protagonismo en la estructura sectorial de la región. Al igual ocurre con la importancia del sector primario, que sigue presente, manteniendo su participación en las magnitudes económicas y su importancia relativa en el conjunto regional. Esto confirma la tendencia al estancamiento de la estructura económica andaluza, ya que no se ha producido cambio estructural alguno en la región, siendo los sectores que se clasificaban como dinamizadores del crecimiento antes de la crisis los mismos que en la actualidad, manteniéndose de esta forma los mismos vínculos entre sectores en cuanto a motores de crecimiento de su economía se refiere.

Si atendemos a la generación de empleo, se puede observar las cuentas que poseen una mayor capacidad para generar empleo son actividades administrativas y servicios auxiliares y actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico o como Productores de bienes y servicios para uso propio. Por el contrario, las cuentas con menor capacidad de generar empleo son fabricación de productos farmacéuticos y extractivas. Se confirma que no siempre los sectores más dinámicos en términos productivos son los más favorecedores del crecimiento de la mano de obra. Mala conexión entre producción y empleo.

El análisis realizado apunta que la estructura de la región no se ha visto modificada por la crisis hasta el año 2010. Los sectores clave en ese año siguen siendo los mismos que antes del periodo de crisis, por lo que podríamos decir que Andalucía no ha sabido aprovechar la oportunidad que la coyuntura económica le ha dado para cambiar su estructura productiva, para hacer de la región una más fuerte, resistente a las posibles sacudidas que una recaída económica pueda reportarle. Tendremos que seguir esperando a un nuevo Marco Input-Output para poder determinar si en el año 2015 se siguen confirmando los resultados. O quizás tenemos que aceptar que la estructura productiva es la que es e intentar hacer productivo el modelo y no cambiar el modelo productivo.

Manuel Alejandro Cardenete

Catedrático de Economía, Vicerrector de Posgrado, Universidad Loyola Andalucía

@macarflo