El PIB en España va a caer un 12,4 por ciento, es decir más de lo previsto hace unos meses

La Comisión Europea ha presentado sus previsiones de primavera. El Producto Interior Bruto en España va a caer un 12,4 por ciento, es decir más de lo previsto hace unos meses. La buena noticia es que nuestro país crecerá un 5,4 en 2021 y un 4,8 en 2022, datos que podrían estabilizar la economía sin llegar a los tiempos previos a la pandemia.

Bruselas asegura que las nuevas medidas para contener el coronavirus provocaran inevitablemente daños en la economía española. El cierre de la hostelería, los comercios, los toques de queda y la falta de turistas en nuestro país están generando un empeoramiento en las perspectivas financieras, de hecho la caída del 12,4 por ciento del PIB nos convierte en el país más castigado por la crisis del coronavirus. En el conjunto de la Unión Europea esta segunda ola de la pandemia va a dejar una caídas del 7,4 por ciento, bien es verdad, que la recuperación será por lo general menor que en España.

En cuanto al empleo, la Comisión Europea valora positivamente el papel de los Expedientes de Regulación de Empleo Temporales, un sistema que ha evitado despidos generalizados en nuestro país. De todas formas, y como ya ocurría antes de la pandemia, España sigue teniendo un problema grave con el desempleo que en 2022 llegará al 17 por ciento, uno de los más elevados de toda la Unión Europea. Un dato que es peor si cabe entre los más jóvenes ya que nuestro país tiene la tasa de desempleo juvenil más alta de Europa.

España de todas formas va a tener en los próximos años problemas importantes con el décifit y la deuda. Este año será del 12,2 por ciento y se irá reduciendo hasta el 8,6 en 2022. Unos números muy elevados para la Comisión Europea que pronto empezará a pedir esfuerzos adicionales para reducirlo.

La conclusión principal de toda esta crisis es que la economía se recupera bien cuando terminan los confinamientos y las medidas más restrictivas. Se ha visto con la primera ola de la pandemia, de todas formas, el optimismo generalizado ha provocado que muchos países reaccionen tarde a esta segunda ola. Todo ha sido una especie de oasis en medio del desierto ya que las nuevas medidas adoptadas en España, Francia, Bélgica o Alemania van a castigar inevitablemente a la economía europea.