Familias afrodescendientes de Bojayá, al oeste de Colombia, recibieron este lunes (11.11.2019) los cuerpos reconocidos de 72 personas, de las cuales 45 eran niñas y niños, que murieron hace 17 años luego que una bomba impactara la iglesia donde se refugiaban, causando una de las peores matanzas de civiles del conflicto armado colombiano.