bmw-918408_640Los altos niveles de contaminación alcanzados por algunas ciudades en los últimos meses han provocado un debate en torno a la idoneidad de los vehículos eléctricos como solución de movilidad en las ciudades. LeasePlan, el grupo internacional en gestión y administración de flotas y vehículos, entiende la innovación y las nuevas tecnologías como el principal medio para garantizar la máxima eficiencia energética y económica de su flota. Por ello, más allá de valorar la capacidad de los vehículos híbridos y eléctricos para reducir los niveles de polución, ha querido analizar hasta qué punto es eficiente su uso en entornos urbanos. Para ello, se ha basado tanto en el tipo de conductor como en el tipo de vías que este use con más frecuencia (urbanas, carreteras convencionales o autopista).

El consumo del automóvil, los costes de adquisición, el mantenimiento, el valor residual del vehículo, el coste del combustible, así como el número de kilómetros que se realicen al año -y diariamente-, son claves a la hora de determinar cuál es la opción de movilidad más óptima para cada caso.

Los resultados de este análisis muestran que los vehículos híbridos -gracias a la utilización simultánea o independiente de sus dos motores- consumen menos combustible. Ese menor consumo se traduce en un mayor ahorro económico y en una menor emisión de CO2 a la atmósfera.

Asimismo, los híbridos cuentan con mayor autonomía que los eléctricos, ya que disponen de un motor adicional que funciona por combustión. Pero no solamente les superan en este aspecto, la autonomía del híbrido es también mayor que la de vehículos con motor diésel o gasolina, ya que el motor eléctrico aprovecha la energía cinética del coche -derivada de la energía de la frenada y de la acción de las ruedas- para recargar las baterías. Es más, este tipo de vehículos (los híbridos), contribuyen a minimizar la contaminación acústica, ya que son más silenciosos. Por tanto, los vehículos híbridos son la mejor opción para trayectos esencialmente urbanos (95% por ciudad y solo un 5% por carreteras convencionales).

Los coches eléctricos, por su parte, son menos eficientes en términos de costes, algo que desmerece el hecho de que su gasto energético sea muy inferior al resto de vehículos. Incluso en el caso más favorable para ellos, la conducción exclusivamente urbana, la diferencia de costes al final del proceso sigue siendo elevada.

La trayectoria, no obstante, de los coches eléctricos es positiva. Se prevé que, a medida que vayan superando inconvenientes actuales, como el coste de adquisición, la escasez de puntos de recarga o la autonomía de sus baterías, su uso irá generalizándose tanto en el sector del renting como en el resto del mercado, pudiéndose convertir en una de las alternativas más convenientes para la conducción urbana.