A tan solo 35 minutos de Madrid capital se sitúa una de las localidades de la Comunidad más pintorescas y conocidas por los viajeros de buen comer y mejor vivir: Chinchón. Una pequeña ciudad medieval, cuyo casco histórico ha sido preservado de las construcciones modernas, que saca a relucir todos sus encantos cuando la climatología es más fría, es decir, en invierno.

Chinchon_Invierno-2Olor a leña en todas sus chimeneas, lugares de gran interés cultural e histórico ‘a cubierto’, calles empedradas, mesones con la mejor y más copiosa comida castellana, casas rurales en las que dormir al albor de la lumbre y, por supuesto, sus famosas balconadas esperan ya a los amantes de las escapadas.

Una puerta hacia el pasado, hacia una época medieval concalles empedradas, castillos, iglesias, plazas porticadas, casas de piedra y adobe,ermitas, olor a madera en las chimeneas…

Eso es lo que se encuentra el viajero cuando viaja tan solo durante 35 minutos al sureste de la Comunidad de Madrid y se encuentra una villa realenga con el nombre de Chinchón.

Escrito ha quedado por los nobles y reyes de la época que Chinchón es también ciudad, lo que constata la importancia que ha poseído durante siglos este bastión histórico del centro de la Península en tiempos de la Guerra de la Independencia contra los franceses. Un escenario único, que se ha mantenido intacto y protegido de las construcciones modernas bajo leyes municipales, que hace las delicias de todo viajero que busque una escapada ideal para los fríos meses de invierno.

Y es que Chinchón cuenta con todos los ingredientes para un pequeño viaje romántico, una comida familiar o un paréntesis de desconexión antiestrés. Alojamientos ruralescomo el Hotel Spa La Casa del Convento, el Hotel La Condesa de Chinchón, el Parador de Turismo o El abuelo Quiko, son algunos ejemplos de los más de 20 acogedores establecimientos que esperan impacientes a que ocupen sus habitaciones, se tumben a la luz de la chimenea y disfruten de la tranquilidad y calidez de la noche chinchoneta.

Chinchon_InviernoAdemás, la localidad cuenta actualmente con más de 40 restaurantes y bares, esparcidos entre la Plaza Mayor y las calles colindantes, con una característica común: todos ofrecen la mejor comida castellana en raciones abundantes,ideal para estos meses de frío,con exquisitos platos de cuchara,productos de matanza y las carnes más profusas. Mesones tan conocidos como el de la Virreina, La Columna, La Casa del Pregonero, las Cuevas del Vino o el Mesón Quiñones- Cuevas del Murciélago, entre otros, son establecimientos de larga tradición y reputada cocina que realizan sus creaciones al mejor fuego de leña y con los productos de mayor calidad de la comarca del Tajuña.

Para los más valientes, Chinchón guarda también un as en la manga que calentará los cuerpos de los visitantes que lleguen con más frío. Los vinos con Denominación de Origen de la Comunidad de Madrid, criados y conservados en las distintas bodegas subterráneas de la región, o los alcoholes producidos en la histórica Alcoholera de Chinchón –abierta al público bajo petición-, cuyos anises llegan a tener hasta 71º, son bebidas típicas que harán las delicias de los que busquen caldos y alcoholes dignos de consumir en una gélida tarde de invierno.

Por supuesto, Chinchón tiene un patrimonio histórico y cultural único, que le ha valido para ser el cuarto destino turístico de la Comunidad de Madrid, y que cuenta con una de las Maravillas Materiales del territorio, como es la Plaza Mayor, bandera del municipio. Sin lugar a dudas, las balconadas que jalonan este multiespacio han sido protagonistas de millones de instantáneas que los visitantes han querido realizar para inmortalizar su paso por este recinto abierto que también es considerado por muchos como una de las plazas mayores más singulares del mundo.

Además, Chinchón cuenta con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo interior alberga el únicocuadro del genial pintor Francisco de Goya que está localizado en un recinto religioso en España. El coqueto Teatro Lope de Vega, que cada año celebra el certamen nacional de teatro José Sacristán, entre otros eventos culturales, o las antiguas torre sin iglesia e iglesia sin torre, que dibujan el pasado más oscuro de esta villa sin igual, son otros de los recintos que merecen la pena descubrir, más allá de ese Castillo de los Condes de Chinchón, que domina la ciudad desde su localización en una de las colinas más altas de la población, evocando el poder de la nobleza local que hizo de Chinchón la ciudad que es hoy.