El viceministro de Comercio, Wang Shouwen, ha anunciado en rueda de prensa que las dos partes han llegado a un acuerdo de “primera fase” que aborda temas como la transferencia de tecnología, la propiedad intelectual, la expansión del comercio y el establecimiento de mecanismos para la resolución de disputas, entre otros.

También el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado el cierre de la primera fase de “un acuerdo comercial muy grande” con China y, como consecuencia, la suspensión de la nueva ronda de aranceles a importaciones chinas que EE.UU. tenía previsto imponer este fin de semana.

El pacto implica, no obstante, que se mantienen aranceles del 25% a importaciones chinas valoradas en 250.000 millones de dólares, junto con unos gravámenes reducidos del 7,5% a importaciones adicionales valoradas en aproximadamente 120.000 millones de dólares, ha subrayado el representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer en un comunicado.