China se ha propuesto lograr un crecimiento económico de entre un 6,5 y un 7% este año, una meta flexible que Pekín espera que permita acometer las reformas estructurales que necesita el país y mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos.

parlamento-chinoEl primer ministro chino, Li Keqiang, así lo proclamó en el discurso que abrió el plenario anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el órgano legislativo, en el que subrayó que el crecimiento económico es la prioridad del Gobierno y dejó las reformas en un plano secundario.

La estimulación presupuestaria se traducirá en grandes inversiones públicas en las infraestructuras de transporte y energía. A la vez, supondrá que el déficit presupuestario suba hasta el 3%, el más elevado desde hace al menos dos décadas.

En el pleno de la Asamblea Nacional Popular también se ha anunciado la creación de un fondo de 14.000 millones de euros en subsidios y compensaciones para los trabajadores que pierdan su empleo en el proceso de reestructuración industrial. Sólo en la minería y el carbón se prevé despedir a 1,8 millones de trabajadores en los próximos años.