En respuesta a las tarifas que Washington anunció el mes pasado sobre importaciones de acero y aluminio y que afectan principalmente a los producidos en el gigante asiático, China ha cumplido su amenaza y este lunes ha confirmado la imposición de aranceles comerciales a un conjunto de productos estadounidenses, entre ellos frutas, frutos secos y vino, que tendrán un arancel del 15%, mientras que productos porcinos y relacionados tendrán un arancel del 25%, según ha anunciado el Ministerio de Comercio.

La medida, que entra en vigor desde este lunes mismo, es una respuesta a los aranceles estadounidenses sobre el 25% en las importaciones de acero y del 15% en las de aluminio procedentes de varios países, pero sobre todo, de China.