El director regional del Programa Mundial de Alimentos visitó el pasado fin de semana comunidades devastadas por las tormentas Iota y Eta en la región noroeste de Honduras. La agencia sigue brindando ayuda y solicita apoyo internacional para llegar a más personas afectadas. 

“Definitivamente esto es un desastre”, dijo Miguel Barreto. El Programa Mundial de Alimentos está llevando comida a las comunidades más afectadas en Centroamérica, pero necesitan 22 millones de dólares en apoyo internacional para dar asistencia alimentaria a 600.000 personas afectadas tanto en Honduras como en otros países de Centroamérica y el Caribe.

“Esto supera la capacidad de cualquier Gobierno nacional” para afrontar esta emergencia.