Sube la tensión entre Bruselas y Londres por el Brexit. La Comisión Europea  le acusa de no respetar los acuerdos sobre los controles fronterizos para los productos que llegan a la isla de Irlanda. En una carta ha hecho saber que se trata “de una violación de las obligaciones internacionales de Reino Unido que socaba tanto el acuerdo como la confianza entre las partes”.

El conflicto empezó a principios de marzo, cuando Londres decidió de manera unilateral que prolongaba la libre entrada de mercancías en Irlanda del Norte. Un portavoz del primer ministro británico apunta a que el retraso es parte del proceso de implementación del tratado y no algo que deba justificar una acción legal.

Aunque el caso podría llegar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que podría acabar imponiendo una sanción multimillonaria a Londres. Por el momento en Bruselas se busca resolver el conflicto de forma diplomática y primando el dialogo. Además, la Comisión Europea pide al gobierno británico que trabaje de manera constructiva.