El expresidente de Nissan llegó en las últimas horas a Beirut tras fugarse de Japón, donde estaba en libertad bajo fianza a la espera de un juicio que podría representar para él una larga condena en las cárceles niponas

Ya en Beirut, Carlos Ghosn ha emitido un comunidado en el que dice: “No me he fugado de la Justicia, me he escapado de la injusticia y de la persecución política (…) Ya no soy un rehén de un sistema judicial japonés parcial donde prevalece la presunción de culpabilidad”.

Ghosn fue detenido en Japón en noviembre de 2018, cuando aún era el todopoderoso patrón de la alianza entre Renault, Nissan y Mitsubishi. Pasó 130 días en la cárcel, mientras la justicia nipona abría contra él cuatro causas judiciales por presuntas irregularidades financieras.

Ahora se encontraba en libertad bajo fianza, con restricción de movimientos y privado de sus múltiples pasaportes, lo que no ha sido un impedimiento para que huya del país.