Once jefes de organizaciones humanitarias mundiales encabezan este jueves el lanzamiento de una campaña mundial en solidaridad con los civiles bajo ataque en el noroeste de Siria.

Los líderes humanitarios, de pie junto a los civiles bajo fuego en Idlib, aparecen en un vídeo con el mensaje: “el mundo está mirando”.

Tres millones de civiles, entre ellos un millón de niños, están en peligro inminente y mortal debido a la escalada de violencia en la provincia de Idlib y las áreas circundantes.

Los líderes humanitarios subrayan que los civiles enfrentan la amenaza constante de violencia y conflicto armado y necesitan desesperadamente protección. Al subrayar que “ya han muerto demasiados” y que “incluso las guerras tienen leyes”, lamentan el impacto devastador de los combates en hospitales, escuelas y mercados.

“Nuestra campaña expresa solidaridad con las familias atacadas y les dice a todos que estamos observando y presenciando lo que está sucediendo”, expresó el jefe humanitario de la ONU, Mark Lowcock.

Al menos 330.000 personas han sido desplazadas internamente en la región durante la oleada de violencia de los últimos dos meses.