La madrugada del próximo domingo 31 de marzo comienza el “horario de verano” y tendremos que adelantar los relojes una hora; a las 2:00 serán las 3:00. 

 

Según estimaciones del IDAE (Instituto para el Ahorro y Diversificación de la Energía), el potencial de ahorro en iluminación propiciado por el cambio de hora podría alcanzar el 5%, equivalente a 300 millones de euros. De este ahorro se benefician principalmente las grandes empresas, pero apenas tiene impacto en las pymes y en los hogares. Por este motivo desde Siempre Energía ofrecen a los consumidores una serie de pautas para que todos podamos  aprovechar las ventajas del cambio de hora.

 

En primer lugar, Cristina Martín, Directora de Siempre Energía, aboga por introducir unos hábitos de optimización energética en nuestras vidas e instalar dispositivos de ahorro que reduzcan la factura energética.“Los dispositivos de ahorro en los hogares pueden rebajar el consumo un 25%. Con una mínima inversión las familias verían reducida su factura en más de 100 euros al año. Pero para lograr una rebaja mayor es importante saber cuándo estamos malgastando energía”.

 

Y ese es el problema. El derroche de electricidad se nota a final de mes en la factura. “No basta con aprovechar la luz solar, es importante también establecer una serie de pautas que nos hagan ser más responsables a la hora de consumir”, asegura Cristina Martín. Medidas como desenchufar todos los aparatos electrónicos y no dejarlos en standby, apagar la vitrocerámica un par de minutos antes de que los alimentos estén cocinados y así aprovechar el calor restante o adquirir electrodomésticos de bajo consumo son algunos hábitos que reducirían de formar notable el gasto de los hogares