Caja Rural del Sur ha logrado en 2018 el segundo mejor resultado de su historia tras alcanzar un beneficio bruto de 47,6 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 50% respecto al año anterior. Después de FEP (Fondo de Educación y Promoción), el resultado fue de 41,5 millones.

La entidad ha destinado a reservas 32 millones, un 37% más que el año anterior, y su inversión crediticia se elevó un 2,97%, suponiendo 120 millones. Por su parte, la entidad gestionaba 10.505 millones en volumen de negocio a cierre del ejercicio 2018.

En la presentación de los resultados, a la que acudieron el presidente de Rural del Sur, José Luis García Palacios-Álvarez, y el director general, Guillermo Téllez, este último señaló la “confianza” que los clientes tienen en la entidad, “que se ha visto reflejada un año más en el crecimiento de los depósitos, que ha supuesto la entrada de 237 millones, un 4,62% de crecimiento”.

Además, Téllez explicó que en la evolución de los resultados ha destacado la reducción de gastos, con una caída del 7,81% en términos globales, ocho millones, “palanca que ha servido para obtener una mejora de la eficiencia recurrente de la entidad que, unidos a los mejores resultados generados en la gestión de los activos improductivos, han llevado a Caja Rural del Sur a un resultado histórico”. “Y sin despedir a nadie”, añadió José Luis García Palacios-Álvarez.

“El incremento de la inversión bruta sube tanto en particulares como en empresas: un 2,5% en particulares y un 2,8% en empresas”, detalló el director general. Además, Caja Rural del Sur ha cerrado el ejercicio con una cobertura de insolvencias del 123%, siendo la mayor de los seis últimos años y con un crecimiento de 32 puntos porcentuales respecto a 2017.

Por su parte, José Luis García Palacios-Álvarez destacó: “Somos un grupo cooperativo que destaca por su solvencia y su principio de solidaridad”, calificando a la entidad como “un agente de lucha contra la exclusión financiera”.