Alrededor de 1,8 millones de pequeños padecen desnutrición aguda en Yemen

“Yemen es un infierno en vida para el 50 o 60% de los niños que lo habitan”, declaró ante la prensa el director regional de UNICEF para el Medio Oriente y África, Gert Cappelaere, al final de su visita al país.

Lamentando la muerte de Amal, la niña cuya foto de portada en el New York Times conmocionó al mundo, Cappelaere reveló que en Yemen unos 30.000 pequeños como ella mueren cada año por malnutrición.

“Anualmente 1,8 millones de niños sufren desnutrición aguda y cada día unos 400.000 se enfrentan a la desnutrición aguda grave. El 40% de ellos vive en Hodeida y en las demás provincias donde se libra la guerra”, aseguró el jefe de UNICEF para la región, agregando que más de un millón de mujeres embarazadas o en período de lactancia padecen anemia.

Cappelaere describió como durante su visita pudo ver a niños en el hospital de al-Thawra, el único hospital de referencia que queda en Hodeida a causa de los intensos combates.

“Hoy en Yemen, cada 10 minutos, un niño se está muriendo de enfermedades que se pueden prevenir fácilmente”, dijo, asegurando que los niveles de vacunación han disminuido drásticamente desde que comenzó la guerra, y los brotes de sarampión y difteria están afectando fatalmente a los niños.

El jefe de UNICEF se refirió también a la terrible situación económica, señalando que las frutas frescas, las verduras, la carne, el pescado e incluso el agua potable son demasiado caras para las familias más vulnerables.