La Comisión Europea ha instado este miércoles al Gobierno a evaluar de forma “cuidadosa” el impacto potencial que tendría cualquier modificación de la reforma laboral llevada a cabo en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy y a “preservar” los aspectos más positivos de la misma, que “apoyó una sólida creación de empleo” durante la fase de recuperación.

Así consta en el informe sobre la economía española que el Ejecutivo comunitario ha publicado este miércoles. “Será importante que sólo se adopten nuevas medidas tras una cuidada evaluación de su potencial impacto y manteniendo los logros de pasadas reformas”, recoge el texto.

Bruselas indica que el Gobierno de Pedro Sánchez ha expresado su “intención” de “revisar” aspectos de la última reforma laboral, sobre la que “se reconoce que apoyó una fuerte creación de empleo durante la recuperación“, apunta el documento, citando un informe de este año del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“España ha disfrutado de seis años de fuerte crecimiento económico acompañado de una creación dinámica de empleo. Entre 2013 y 2019, el PIB real creció un 16,5% y el empleo un 14%, muy por encima del promedio de la zona del euro. Sin embargo, algunas debilidades estructurales y legados de crisis no se han superado aún por completo”, dice la evaluación que forma parte del llamado Paquete de Invierno.

En el documento, el Ejecutivo comunitario también ha advertido de las consecuencias que podrían tener los planes del Gobierno de Pedro Sánchez de vincular de manera permanente la evolución de las pensiones al IPC y “disociar” sus niveles a cambios en la esperanza de vida de la población española.

“Eliminar ambos elementos de la reforma de 2013 corre el riesgo de beneficiar a los pensionistas de hoy a expensas de las futuras generaciones, salvo que se adopten medidas de compensación”, remarca el documento.

“Si los cambios con respecto a la reforma de las pensiones de 2013 se hicieran de forma permanente y sin medidas de compensación adecuadas, el gasto en pensiones crecería significativamente y empeoraría la equidad intergeneracional en el medio y largo plazo”, añade.

El texto, de hecho, señala que incluso aplicando “totalmente” la reforma de 2013, los pensionistas españoles seguirían contando en el largo plazo con una tasa de sustitución superior a la de la media comunitaria.

En particular, los servicios del Ejecutivo comunitario calculan que vincular de nuevo las pensiones a la inflación “podría conducir a un incremento en el gasto en pensiones para 2050 de aproximadamente el 4 % del PIB.