En una medida unilateral, el Gobierno austríaco ha limitado a 37.500 el número de solicitantes de asilo autorizados a entrar en su territorio este año y un límite máximo diario de 80 peticiones.

Una decisión que sorprendía al presidente de la Comisión Europea. “En cuanto a Austria, tengo que decir que no me gusta esa decisión, que nos preguntamos si es conforme a la legislación europea. Eso es lo que estamos examinando en este momento”, declaraba Jean-Claude Juncker.

Además Austria, Eslovenia, Croacia, Serbia y Macedonia han acordado establecer un riguroso filtro en la frontera entre Grecia y Macedonia para no dejar pasar a quien no acredite tener derecho a asilo.

Los jefes de Policía de los países firmantes se han comprometido a enviar agentes para reforzar los controles en la primera frontera de la denominada ruta de los Balcanes.

Los refugiados que no logren pasar a Macedonia se quedarán en centros de acogida en Grecia y Turquía.

Tras este primer filtro, los controles se repetirán en las siguientes fronteras.