La primera ministra británica superó el miércoles la votación por solo 19 votos y seguirá al frente del Gobierno de Reino Unido

El apoyo de 314 de los 317 diputados tories, los diez de su socio de gobierno, el DUP, y un voto independiente, han sido imprescindibles para sortear una nueva batalla política en Westminster. May ha conseguido salir indemne de un nuevo intento por derrocarla una vez más, pero el problema en torno al Brexit persiste, sobre todo con un Parlamento muy en contra: la mayoría de diputados del Partido Laborista, el escocés SNP, el Partido Liberal Demócrata, el Plaid Cymru y los Verdes.

Tras conocer el resultado, la primera ministra afirmó que continuará trabajando para “cumplir con la solemne promesa” de materializar el resultado del referéndum de junio de 2016, en el que los británicos votaron por abandonar la UE.

“Tenemos la responsabilidad de identificar un camino hacia adelante que nos permita obtener el apoyo de esta cámara”, agregó la jefa de Gobierno, que reiteró su intención de conversar con el resto de fuerzas políticas para tratar de encontrar un terreno común.