El gobierno de Boris Johnson solicitó suspender la sesión parlamentaria en septiembre y hasta el 14 de octubre, dos semanas antes de la fecha del Brexit. Lo anunciaron este miércoles medios británicos, precisando que esto dificultaría a los diputados impedir una salida sin acuerdo.

La idea de clausurar el parlamento ha generado una gran polémica en este país pues debido a la coyuntura temporal impide a los diputados intentar frenar una salida de la UE sin acuerdo, tal y como pretende hacer el líder laborista, Jeremy Corbyn, y otros dirigentes de partidos políticos británicos.

El gabinete de Johnson no ofreció comentarios sobre la información publicada, lo que causó la caída de la libra.