Más de mil millones de euros destinados a eficiencia energética

Bosch ha afirmado que será climáticamente neutral a partir del próximo año. Sus más de 400 localizaciones en todo el mund[1], así como sus centros de ingeniería, fabricación y administración, ya no dejarán huella de carbono. Esto hará que, en poco más de un año, Bosch será la primera gran empresa industrial en lograr este ambicioso objetivo. “Vemos la acción climática como nuestra responsabilidad y creemos que tenemos que actuar ahora”, dice Dr. Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Robert Bosch GmbH. En su apuesta por alcanzar rápidamente la neutralidad en emisiones de carbono, Bosch comprará más electricidad verde a corto plazo y equilibrará las inevitables emisiones de CO2 con compensaciones de carbono. En los años que quean hasta 2030, la compañía aumentará gradualmente la proporción de energía renovable que genera y compra, e invertirá mil millones de euros para impulsar la eficiencia energética de sus localizaciones.

Una vez que Bosch alcance la neutralidad climática, ya no afectará negativamente a la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Por lo tanto, la compañía está haciendo una “importante” contribución al acuerdo climático de París, ratificado en 2015, y que exige que el calentamiento global se mantenga por debajo de los dos grados centígrados respecto de los niveles preindustriales. “Todo el mundo tiene que contribuir a la acción climática”, dice Denner.

En la situación actual, Bosch emite alrededor de 3,3 millones de toneladas métricas de carbono anuales. La compañía ya ha reducido las emisiones de carbono relacionadas con su creación de valor en casi un 35 por ciento desde 2007. “No estamos empezando desde cero. Hemos superado constantemente nuestros objetivos para la reducción relativa de las emisiones de carbono. Ahora, ha llegado el momento de los objetivos absolutos. Que comience el final de la cuenta atrás”, dice Denner.

A partir de 2020, Bosch compensará cualquier emisión de carbono residual e inevitable, principalmente, comprando energía verde de plantas patrimoniales propias y participando en programas de compensación de carbono. La compañía está invirtiendo en proyectos medioambientales – certificados según estándares rigurosos – destinados a apoyar el desarrollo social y ecológico. Las compensaciones de carbono se recortarán gradualmente hasta 2030 y, por eso, Bosch está incrementando las inversiones en energías renovables. También tiende a ampliar los sistemas fotovoltaicos propiedad de la empresa, como los que se encuentran en las localizaciones de Nashik y Bidadi en la India. Con esta propuesta, la empresa espera multiplicar por diez la capacidad de energía instalada. Bosch firmará también contratos de proveedores exclusivos a largo plazo con nuevos parques eólicos y solares en todo el mundo, que luego pueden operar de manera rentable incluso sin subvenciones gubernamentales.

La eficiencia energética es una herramienta poderosa para alcanzar la neutralidad de carbono. Bosch invertirá, en los próximos diez años, mil millones de euros para la eficiencia energética de sus plantas y edificios. “Queremos reducir el consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono en términos absolutos, y no solo en relación con la creación de valor”, dice Denner. Para el año 2030, la compañía planea ahorrar energía adicional por valor de aproximadamente 1,7 teravatios por año. Esto es más de una quinta parte de su consumo anual, y es comparable a la cantidad de electricidad consumida por todos los hogares privados de la ciudad de Colonia. Bosch ha llevado a cabo enérgicamente las prácticas de gestión ambiental durante años. Solo en 2018, la compañía llevó a cabo unos 500 proyectos de eficiencia energética, reduciendo el consumo de energía en cerca del 1,5 por ciento. La fabricación conectada también se ha convertido en un factor clave de eficiencia. Bosch ya ha implementado su plataforma de energía patentada, parte de la cartera de soluciones de Industria 4.0 de la compañía, en más de 30 fábricas en todo el mundo. Esta plataforma es una solución de software basada en la nube que puede monitorizar y controlar el consumo de energía de cada máquina.

La acción climática paga dividendos sociales y económicos

En los años que quedan hasta 2030, la compañía incurrirá en costes adicionales por valor de 1.000 millones de euros comprando electricidad ecológica, participando en programas de compensación de carbono y obteniendo energía de fuentes renovables. En ese mismo período, Bosch invertirá mil millones de euros para impulsar la eficiencia energética interna. Este aumento en la eficiencia energética ahorrará a Bosch alrededor de mil millones de euros, lo que hará que el gasto de la compañía en neutralidad de carbono se reduzca de unos dos mil millones de euros a mil millones para 2030. “La neutralidad del carbono es factible y, si se persigue con la determinación necesaria, se puede alcanzar rápidamente. Nuestras inversiones no solo nos benefician a nosotros en Bosch, sino también a la humanidad en general”, dice Denner.