La controvertida Ley sobre mercado interno, que otorga al gobierno de Boris Johnson el poder de anular parte del acuerdo del Brexit, ha superado su primer test parlamentario.

Ha sido respaldada con 340 votos a favor y 263 en contra. El primer ministro hizo valer la amplia mayoría absoluta con la que cuenta en la Cámara de los Comunes, pero no consiguió frenar el coro de voces cada vez mayor dentro de su partido que denuncia que le proyecto de ley viola el derecho internacional.

La verdadera prueba para la ley llegará la semana que viene, cuando está previsto que se voten las enmiendas a las provisiones sobre Irlanda del Norte, origen de la vulneración de lo acordado con la UE. 

A través de esta ley, Johnson busca reservarse el derecho a modificar de manera unilateral las disposiciones pactadas para evitar una frontera entre la región británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, si bien ha asegurado que se trata de una “red de seguridad” y una “póliza de seguro” en caso de que Londres y Bruselas no logren pactar su futura relación antes del límite del 31 de diciembre.