La bolsa de Shanghái se desploma en más de un siete por ciento, en lo que se asemeja a la explosión de una burbuja en el mercado de valores chino. La jornada del viernes terminó en el principal parqué del país con una caída del 7,4 por ciento. Por su parte, la bolsa de Shenzhen perdió un 7,87. En los útlimos quince días, la bolsa de Shanghái se ha dejado un diecinueve.

Esta contrarreacción se produce después de que las bolsas chinas hubieran subido, en los primeros cinco meses del año, un cincuenta por ciento. En parte, gracias al recurso sistemático al endeudamiento para comprar titulos. Finalmente, la introducción en bolsa de decenas de empresas estas últimas semanas ha acabado agotando la liquidez disponible.