Un nuevo año se nos abre al tiempo que pasamos las páginas de este interesante Anuario Empresarial y Económico de Andalucía, y con él se empiezan a despejar las dudas sobre el crecimiento económico de nuestro país.

 

No podemos olvidar de dónde partíamos hace tan sólo unos años y en qué situación iniciamos este esperanzador 2015, que podríamos denominar como el del comienzo del nuevo futuro y el final de la recuperación. El Gobierno de Mariano Rajoy ha adoptado las medidas correctas para salir de la crisis y lograr el objetivo capital de esta legislatura, que no es otro que el crecimiento económico para la creación de empleo y el mantenimiento del Estado del bienestar.

 

Juan-Manuel-Moreno-BonillaVarios han sido los puntos principales en que se puede resumir la actuación del Gobierno: la identificación precisa de los desequilibrios que padecía nuestra economía, la recuperación de la austeridad como principio básico de la Administración General del Estado, y la aplicación de medidas clave para recuperar el equilibrio económico.

 

Aunque los mismos que negaron la crisis se resisten ahora a aceptar la evidencia de la recuperación, son esas medidas clave puestas en marcha por el Gobierno de Rajoy las que están permitiendo a España salir de una grave situación económica sin recortar el Estado del bienestar.

 

Hoy, Europa y el mundo, como quedó constatado en la última cumbre del G-20 en Australia, miran a España como ejemplo porque ha sabido salir de la crisis con el esfuerzo de sus ciudadanos y sin ser intervenida por aquellos temidos hombres de negro.

 

Al contrario que ha ocurrido en otros países de nuestro entorno, en España se han mantenido y garantizado la educación y la sanidad públicas, así como las pensiones. Constituyen los tres pilares esenciales del Estado del bienestar y de la igualdad de oportunidades que debemos salvaguardar.

 

Las crisis económicas son la causa de la aparición de opciones políticas desesperadas o de épocas convulsas, pero no debe olvidarse que el mismo Gobierno popular que pasó de la crisis a la recuperación es el que garantiza también la estabilidad política, social y económica del país.

 

Hoy, el partido que sustenta al Ejecutivo de Mariano Rajoy es la garantía de la sensatez frente a la improvisación; de la seriedad frente a la frivolidad; de la solidez de los principios frente a la política doctrinaria y vacía de contenido que tantas veces nos ha llevado a la ruina económica.

 

Pero este trabajo no estará concluido hasta alcanzar el pleno empleo. Aún queda mucho por hacer y seguiremos trabajando intensamente. Ahora debemos dirigir nuestras miradas a la exigencia de gestión de los fondos públicos, especialmente en Andalucía, donde existe larvada una paralización de las acciones de la Junta, que trata de ocultarse inventando supuestas tensiones con el Gobierno de España.

 

Nadie fuera de Andalucía es culpable de la pérdida de recursos públicos que han supuesto los ERE o el escándalo de los cursos de formación; nadie fuera de Andalucía es responsable de la mala gestión de los recursos sanitarios o de educación, nadie fuera de Andalucía es responsable del abandono de inversiones por incapacidad en la gestión.

 

La Junta de Andalucía es la administración que más ha recortado en sanidad de toda España, con más de 7.000 profesionales menos. La Junta de Andalucía es la administración que menos invierte por alumno, de toda España. Y debe aún 630 millones de euros a las universidades públicas andaluzas.

 

Y lo que resulta escandaloso, en la región con más paro de Europa, el Gobierno autonómico es incapaz de ejecutar e invertir sus presupuestos para la creación de empleo. Este año no llegamos ni al 40% de ejecución. Una falta de gestión que alcanza por igual a las partidas destinadas a los sectores productivos, a la agricultura o a la investigación. Por todo ello, no puede sorprender que seamos la comunidad en la que menos ha bajado el paro en el último año de toda España. Hay regiones en las que desciende casi cuatro veces más.

 

Ahora somos lo andaluces, y nadie de fuera, quienes debemos reclamar la verdad a los gobernantes de Andalucía, exigir transparencia en la gestión, reivindicar una correcta utilización de fondos públicos, destapar engaños que tratan de justificar la incapacidad para administrar la comunidad autónoma.

 

El futuro de Andalucía está en nuestras manos, entre todos nosotros. Y yo me comprometo el primero a encabezar este movimiento por la estabilidad económica y por la construcción de nuestro futuro y el de nuestros hijos. Andalucía no puede resignarse. Mejorar no es sólo posible, es nuestra obligación.

 

Juan Manuel Moreno Bonilla

Presidente del PP andaluz

@JuanMa _ Moreno