En una entrevista en Onda Cero, el que fuera número 2 de Soraya Sáenz de Santamaría, el saliente secretario de Estado para la Administración Territorial, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado que en Cataluña “ha habido mucha gente que ha ayudado” a la recuperación de la legalidad y que, según sus impresiones, “están siendo purgados”. “El Estado tiene que echar una mano, sobre todo porque igual te toca volver a aplicar el 155 y hay que tirar de ellos”, ha añadido.

Bermúdez de Castro, quien pilotó la aplicación del 155 en Cataluña, ha pedido al Gobierno que “eche una mano” a Ferrán López, que dimitió este jueves tras nueve meses al frente de los Mossos d’Esquadra, si la Generalitat no le trata bien.

En esta línea, ha destacado que Ferran López “ha hecho una gran labor” y ” ha sido fiel a la Constitución, fiel al Estatuto de Cataluña y fiel a la gente”, por lo que considera que “no se le puede dejar solo”.  “Espero que tenga la Generalitat un comportamiento acorde a lo que es Ferran y si no, el Estado tendrá que echarle una mano en algún lado”, ha apuntado.

Bermúdez de Castro ha comentado también en relación a los Mossos que “cuando llegabas a las consellerías sabías perfectamente quién era de un lado y quién era de otro” por la forma en que miraban a la delegación de la Administración General del Estado. Espera, en todo caso, que “cumplan con su obligación y cumplan con la Constitución”.

“Hay 17.000 y la gran mayoría son grandes profesionales. Hay que evitar que esa minoría campe a sus anchas y eso es responsabilidad del Gobierno”, ha zanjado.

“Realmente, toda esa gente de segundo nivel, cuando hablabas con ellos con normalidad, todo el mundo estaba por normalizar la situación, todo el mundo decía que se había llegado demasiado lejos”, ha añadido, para apuntar que “el tapón era Puigdemont y luego Torra”.

En este sentido, ha comentado que ya en la primera reunión por la aplicación del 155 se ofreció a ese “segundo nivel” de la administración catalana la posibilidad de cesarles “honorablemente” si no querían colaborar. “No se movió nadie”, ha asegurado.

En cuanto a la llamada operación diálogo, Bermúdez de Castro afirma que “hubo, al principio, muy buenas palabras, pero ya era imposible parar lo que estaba en marcha”. Y cree que fracasó el diálogo porque “negociábamos con un muro”.

Dice que “hay lugares (Lleida y Girona) donde el Estado no existe. El gobierno de Sánchez no va a ser tan incauto de ceder ciertas cosas, porque electoralmente lo va a pagar”, recalca.

(fuente: RTVE, Onda Cero)