La entidad ha aprobado la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico a tres años

El Grupo Unicaja Banco ha obtenido un beneficio neto de 172 millones de euros al cierre del ejercicio 2019, lo que supone un aumento del 12,9% respecto al ejercicio 2018.

La mejora de este resultado está fundamentada en un aumento del margen bruto, en la mejora de la aportación del negocio inmobiliario y en una disminución de los gastos de explotación, así como en unas reducidas necesidades de saneamientos de activos no productivos.

El margen bruto sube un 1,0% respecto a 2018, debido al impulso de los ingresos ligados a productos y servicios -que crecen el 5,5%-, a la mejora de la aportación del negocio inmobiliario que se refleja en el apartado de otros productos y cargas de explotación, así como al incremento de los dividendos, que en conjunto han compensado más que holgadamente la menor contribución de los resultados de operaciones financieras.

Unicaja Banco ha reducido los gastos de explotación un 2% en relación con 2018. Esto propicia que el margen de explotación antes de saneamientos suba un 5,8%, alcanzando los 402 millones a cierre de diciembre.

En 2019, ha mantenido unas reducidas necesidades de saneamientos, teniendo en cuenta que se han realizado dotaciones extraordinarias, vinculadas al plan estratégico aprobado, por importe de 230 millones. El coste del riesgo de crédito recurrente y los saneamientos de adjudicados se mantienen en niveles bajos, dados los significativos niveles de cobertura y la continuada reducción de los activos no productivos. Con todo ello, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó a cierre de diciembre en el 4,4%, 0,4 p.p. superior a la ratio de un año antes.

La sostenida reducción de los activos no productivos -NPAs- (dudosos más adjudicados inmobiliarios) ha permitido al banco reducir su exposición bruta en 1.117 millones (-31,1%) en los últimos doce meses, con descensos del 29,9% en los activos dudosos y del 32,6% en los adjudicados. El saldo de activos dudosos del Grupo, a cierre del cuarto trimestre, disminuyó hasta los 1.351 millones y el de inmuebles adjudicados, hasta los 1.120 millones. La caída de dudosos se traduce en una bajada de la tasa de morosidad de 1,9 puntos porcentuales en los últimos doce meses, hasta situarse en el 4,8%.

Solvencia y liquidez

En términos de solvencia, a finales de diciembre de 2019, el Grupo Unicaja Banco ha mejorado su situación de solvencia, presentando una ratio de capital ordinario de primer nivel (CET1) del 15,6%, y de capital total del 17,1%, entre las más elevadas del sector, y con un incremento en relación con el ejercicio anterior de 0,2 p.p. y de 1,5 p.p. respectivamente.

En términos de fully loaded (según el cómputo una vez finalizado el período transitorio para la aplicación de la normativa de solvencia), Unicaja Banco cuenta con una ratio CET1 del 14,0%, y de capital total del 15,5%, que también experimentan incrementos en el año de 0,5 p.p. y 1,8 p.p. respectivamente.

Dividendo

La calidad de balance y los niveles de solvencia, que mejoran en el año, han permitido considerar someter a aprobación, en la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas, por parte del Consejo de Administración, una propuesta de distribución de un dividendo en efectivo del 45% del resultado neto del Grupo (pay-out).

Esto supondrá distribuir al conjunto de los accionistas un importe total del dividendo en efectivo de 77 millones, frente a los 61 millones repartidos con cargo al resultado del ejercicio 2018, lo que representa un incremento del dividendo por acción del 25% y una rentabilidad por dividendo del 5,6%.

Nuevo Plan estratégico y de transformación 2020-2022

Unicaja Banco ha aprobado la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico a tres años, para el período 2020-2022, cuyos ejes de actuación son cinco: 1) crecimiento y diversificación de modelo de negocio con foco en el cliente y la rentabilidad; 2) mejora de la eficiencia, de procesos y sistemas, acelerando la digitalización; 3) gestión prudente y ágil de riesgos; 4) potenciación del dato y de la analítica como clave para negocio y eficiencia, y 5) adopción de nuevas formas de trabajo y evolución cultural. A dichos ejes se añade el de la transformación, que presenta un carácter transversal.

El Plan Estratégico 2020-2022 tiene como prioridad fortalecer la generación de ingresos recurrentes y mejorar la eficiencia para lograr una rentabilidad sostenible, manteniendo una holgada posición de solvencia. El nuevo plan se apoya en los valores y compromisos éticos de Unicaja Banco, como son el compromiso social, la cercanía al cliente, la sostenibilidad, la responsabilidad, la transparencia y la educación financiera, mediante los cuales el objetivo es seguir siendo la entidad financiera líder en sus mercados de origen (fundamentalmente Andalucía y Castilla y León), referente en calidad, cercanía y confianza en el servicio a sus clientes y comprometida con la sociedad, las finanzas sostenibles y la creación de valor.

Respecto a cada uno de los ejes, el relativo al modelo de negocio pone el foco de atención en la adecuación de los servicios a las necesidades específicas de los distintos segmentos de clientes, en el negocio especializado y en la transformación del modelo de distribución atendiendo a las necesidades del usuario; el de eficiencia y procesos impulsa la productividad y digitalización con el objetivo de continuar reduciendo la base de costes en el futuro, mientras que el de riesgos tiene como prioridad la mejora de la experiencia de cliente, manteniendo un bajo coste de riesgo. Por su parte, el eje de analítica y datos persigue mejorar la disponibilidad y explotación avanzada del dato en toda la organización, y el relacionado con el talento y la cultura tiene como objetivo adaptar la plantilla a las nuevas necesidades de negocio, fomentando una cultura de trabajo ágil y multidisciplinar.

El nuevo plan contempla desde 2020 a 2022 una gradual mejora de los ingresos y de la eficiencia, con una continuación de la tendencia de disminución de los activos no productivos, manteniendo una holgada posición de solvencia. Todos estos componentes van a contribuir a lograr una mejora de la rentabilidad estructural que permite a la entidad fijar un objetivo de crecimiento anual del beneficio del 10% durante los próximos tres años y el del pay-out por encima del 50%.