Por cuarta noche consecutiva la ciudad francesa de Dijon ha sido testigo de disturbios, inéditos hasta ahora, provocados por enfrentamientos entre distintas comunidades.

En el origen de este estallido de violencia está la sed de venganza de miembros de la comunidad chechena tras la agresión de uno de ellos, un joven de 16 años, según aseguran, por personas de origen magrebí.

El viernes por la noche un centenar de hombres encapuchados y armados con bates de béisbol hicieron irrupción en pleno centro de Dijon. El sábado y el domingo los enfrentamientos se trasladaron al barrio de Grésilles. Entre los heridos, el dueño de una pizzería, que se encuentra grave por impactos de bala.