Un grupo de hombres vestidos de blanco y armados con palos y barras metálicas ha apaleado a decenas de manifestantes en la estación de metro de Hong Kong de Yuen Long. El ataque ha dejado un balance de 36 heridos, todos ellos ciudadanos que regresaban de una protesta a favor de reformas democráticas en la región administrativa especial de China.

Según informa Efe, entre los heridos se encuentra uno de gravedad, así como el diputado hongkonés Lam Cheuk-ting, del Partido Democrático, que ha explicado a la prensa local que fue agredido por “decenas de personas” a las que ha considerado “miembros de una mafia”. Lam Cheuk-ting, que ha colgado un vídeo en su cuenta de Facebook, ha recriminado a la Policía haberse demorado más de una hora en intervenir.

El domingo, decenas de miles de personas tomaron nuevamente las calles de Hong Kong  para solicitar reformas en favor de una ampliación de los mecanismos democráticos de la ciudad y la desestimación definitiva de la polémica propuesta de ley de extradición.

Aunque la marcha trascurrió de manera pacífica, sí se registraron incidentes  aislados y de poco alcance a lo largo de la tarde, como el bloqueo de cámaras de seguridad con pintura, el lanzamiento de huevos a algunos edificios oficiales o el uso de aerosoles para tachar algunos carteles en estos edificios.

Ya entrada la noche, la protesta se trasladó hasta la oficina de enlace del Gobierno chino en Hong Kong, donde la policía intervino lanzando gases lacrimógenos para disolver la manifestación.