06-11-2015Central_African

Foto: UNICEF/Pierra Terdjman

El Secretario General de Naciones Unidas anunció hoy quiénes integrarán el panel independiente que investigará las acusaciones de que fuerzas de paz extranjeras que no estaban bajo la autoridad del Organismo abusaron sexualmente de niños en la República Centroafricana, así como la respuesta del sistema de la ONU a esas alegaciones.

El panel estará presidido por Marie Deschamps, ex magistrada de la Corte Suprema de Canadá. Los otros dos miembros serán Hassan Jallow, fiscal del Tribunal Penal Internacional de la ONU para Rwanda y Yasmin Sooka, directora ejecutiva de la Fundación para los Derechos Humanos de Sudáfrica.

En conferencia de prensa en Nueva York, el portavoz del Secretario General, Stéphane Dujarric, aseguró que el panel evaluará si altos funcionarios abusaron de su autoridad o tomaron represalias. También investigará potenciales fallas en los procedimientos actuales relacionados a las graves acusaciones de delitos cometidos por la ONU y su personal y otras fuerzas desplegadas en el país.

“El panel llevará a cabo su trabajo de manera independiente y recibirá acceso sin restricciones a todos los documentos de la ONU así como a su personal. Además, cualquier persona que quiera aportar información relevante a este proceso externo de investigación puede ponerse en contacto con el panel directamente a través de una cuenta de correo electrónico externa que será anunciada en breve”, dijo el portavoz.

El panel comenzará su investigación en julio con el objetivo de presentar un informe en diez semanas. También hará recomendaciones sobre cómo debería responder la ONU a alegaciones similares en el futuro.

El Secretario General hará que este informe sea público, una vez se haya cumplido el debido proceso y las consideraciones de confidencialidad.

Según cifras de la ONU, más de 450.000 personas han huido del país por la inestabilidad. La violencia estalló en 2013, después de que los rebeldes musulmanes tomaran el poder, lo que provocó ataques de represalia de las milicias cristianas. Como respuestas, la ONU desplegó un dispositivo de 10.000 soldados para garantizar el mantenimiento de la paz y reinstaurar el orden.