La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió este miércoles al Gobierno de Venezuela que garantice a los expertos de su oficina que actualmente están en ese país el acceso a los lugares y personas que elijan, sin represalias contra los entrevistados. La misión técnica está en Venezuela para estudiar una posible visita de la alta comisionada.

Las autoridades no reconocen la crisis

Bachelet informó al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra sobre el deterioro de la situación en Venezuela. La Alta Comisionada asegura que las autoridades se han negado a reconocer las “dimensiones y la gravedad de la crisis” y teme que, ahora, las sanciones económicas la agraven.

Bachelet alerta sobre el aumento de la mortalidad materna e infantil y cita un informe que asegura que más de un millón de niños no van a la escuela. “Las autoridades se han negado a reconocer las dimensiones y la gravedad de la crisis en materia de cuidados médicos, alimentación y servicios básicos, por lo que las medidas que han adoptado no han sido suficientes”, dijo la Alta Comisionada.

Aunque “esta devastadora crisis social y económica comenzó antes de la imposición de las primeras sanciones económicas en 2017”, dice Bachelet, le preocupa que las recientes sanciones de Estados Unidos sobre el sector petrolero venezolano “puedan contribuir a agravar la situación económica, con posibles repercusiones sobre los derechos básicos y el bienestar de la población”.

La Oficina de Derechos Humanos ha documentado “numerosas violaciones y abusos” perpetrados “por las fuerzas de seguridad y los colectivos armados progubernamentales”, incluyendo el uso excesivo de la fuerza, asesinatos, detenciones arbitrarias, torturas y malos tratos.