Las consultas políticas, convocadas por la ONU, entre los bandos enfrentados en Yemen han logrado progresos “en unos cuantos asuntos”, ha asegurado Martin Griffiths, el enviado especial de la ONU para Yemen, en una conferencia de prensa este martes.

Tras cinco días de conversaciones, los representantes del Gobierno y de la oposición hutí han abordado la reapertura del aeropuerto de la capital, Saná, reducir las hostilidades en las ciudades de Taiz y Hodeida y un intercambio de prisioneros. Según informaciones de prensa, en las listas de prisioneros que han intercambiado las dos partes hay 15.000 nombres.

En las conversaciones también se ha hablado de la desastrosa situación económica, dijo Griffiths. Tras cuatro años de conflicto, la economía de Yemen ha colapsado, creando una crisis humanitaria que ha llevado a ocho millones de personas al borde de la hambruna y a tres cuartas partes de la población a depender de la ayuda internacional.

La ONU ha propuesto que el puerto de Hodeida, uno de los más importantes del país, sea controlado conjuntamente por los rebeldes hutíes y el Gobierno, bajo supervisión de la ONU. Griffiths ha defendido que la Organización tenga un papel importante en el puerto, que es un “canal humanitario esencial” para el país.

El enviado especial ha dicho estar animado por el “espíritu positivo y la seriedad” de las dos partes, y sigue “siendo ambicioso” sobre el resultado de las conversaciones, ya que espera anunciar acuerdos tangibles al final de la ronda de consultas que se están llevando en Estocolmo, la capital sueca.

“La esperanza es la divisa del mediador; si no das un sentido de optimismo y esperanza a las partes, no animarás a que den un paso más”, explicó. “Espero que podamos conseguir algunos logros en los próximos días”

Griffiths confía en que los dos bandos accedan a una segunda ronda de consultas a comienzos del próximo año.