El Gobierno austríaco del conservador Sebastian Kurz ha perdido la confianza del Parlamento y ha sido destituido en una moción de censura por el escándalo de corrupción que afecta al ultranacionalista FPÖ y que provocó la ruptura de la coalición de Gobierno la pasada semana y el adelanto electoral. Solo 71 diputados han apoyado al canciller Sebastian Kurz, frente a los 110 que han decidido destituir a su gabinete, entre ellos socialdemócratas y la propia formación FPÖ, como venganza por la expulsión de su ministro del Interior.

La coalición formada en diciembre de 2017 por Kurz con los ultranacionalistas saltó por los aires el pasado 19 de mayo por el polémico vídeo grabado en Ibiza en verano de 2017. En esas imágenes, emitidas por dos publicaciones alemanas el día anterior, se ve al entonces vicecanciller y exjefe del FPÖ Heinz Christian Strache prometer favores políticos y contratas públicas a una supuesta millonaria rusa a cambio de donaciones ilegales para su partido.