Los bomberos australianos, coincidiendo con la mejora de las condiciones meteorológicas en el país, han aprovechado para reforzar las defensas en todos los sentidos ante los casi 200 incendios que arden en el sureste del país, tras un inicio de año “catastrófico” que ha disparado el coste de los daños.

El servicio meteorológico australiano prevé que las lluvias y las temperaturas más moderadas se mantengan hasta al menos este jueves, lo que supone un respiro para los equipos desplazados, que han aprovechado para contener el avance de las llamas y tomarse un descanso antes de que las condiciones empeoren de nuevo este viernes.