La medida afecta a unas 240.000 personas

El Gobierno de Australia ha pedido a los residentes de las grandes áreas del noroeste del estado de Victoria, declarado en “estado de desastre” por primera vez en su historia, que abandonen sus hogares o correrán el riesgo de quedar atrapados por los incendios forestales que asuelan esta región desde Navidad.

Australia se prepara para el enésimo día de incendios bajo condiciones climáticas “extremas”, con previsiones para el fin de semana que superarán los 40 grados centígrados y vientos de hasta 90 kilómetros por hora en muchas áreas rurales, situaciones que llevan dificultando la extinción de un fuego que ya ha devorado unos diez millones de hectáreas en todo el país.

El primer ministro de Australia, Scott Morrison, ha alertado este viernes de que será “un día difícil para los estados del este” y de que todavía está “muy lejos el final de esta crisis”.