La Policía australiana ha informado este domingo del fallecimiento de un hombre de 84 años que estaba siendo tratado por las quemaduras sufridas durante los incendios que asolan el país, por lo que la cifra se eleva a 29 muertos. La lluvia y la bajada de las temperaturas de los últimos días han ayudado a los bomberos a contener las decenas de focos activos en Victoria y Nueva Gales del Sur, el estado más afectado donde se han registrado 21 de las víctimas mortales.