Se elevan a 736.000 las personas beneficiarias totales de la Institución, más de 100.000 en situación de Extrema Vulnerabilidad

 – La sede autonómica de Cruz Roja Española en Andalucía ha acogido esta mañana, de la mano de su Presidente Autonómico, José Carlos Sánchez Berenguel, la presentación de su Memoria Anual correspondiente a 2016. En ella se han desvelado las principales cifras que ayudan a dimensionar el intenso trabajo de la Institución en la Comunidad Autónoma durante el pasado ejercicio. A lo largo de este documento, se intenta dar voz a las 736.195 personas -que conforman familias que sufren el azote de la crisis, que pierden sus hogares, que pasan frío, mayores, inmigrantes, refugiadas, víctimas del desempleo, de la violencia de género, de enfermedades avanzadas, de consumo de drogas, afectadas por catástrofes o accidentes, menores y mujeres en dificultad, entre otros colectivos- a las que Cruz Roja Española en Andalucía atendió en las 83 asambleas locales y comarcales que, a través de sus ocho Comités Provinciales, tiene en Andalucía.

Del total de personas beneficiarias de la Institución, 570.476 lo fueron del Plan de Intervención Social, 467.077 de ellas de manera directa y en un 52,4%, mujeres. En este sentido, Cruz Roja Española en Andalucía no cesó en su apoyo a personas que viven en una situación de dificultad social y económica, ya que la crisis, lejos de desaparecer, ha cronificado a quienes estaban en desventaja social y ha situado en una posición de pobreza a otras tantas que nunca se habían visto en esta condición. Con el objetivo de mejorar su calidad de vida, 102.886 personas en situación de Extrema Vulnerabilidad fueron atendidas en 2016 en iniciativas de diversa índole, más de 40.000 de ellas en proyectos para cubrir sus necesidades básicas y prevenir la exclusión residencial y la pobreza energética.

Personas Mayores

Andalucía es una de las Comunidades con mayor número de personas mayores de 65 años. Este significativo envejecimiento de la población suele ir acompañado de una serie de factores que aumentan el riesgo de vulnerabilidad en las personas mayores no solo a nivel económico, sino también anímico y emocional. Por este motivo, el Programa de Personas Mayores fue una de las prioridades de trabajo de Cruz Roja Española en Andalucía durante 2016. En total se atendió a 29.324 personas a través de 11 proyectos, lo que supone un incremento del 91,4% respecto al año anterior. Un 68,6% de las personas participantes fueron mujeres, lo que se corresponde con la elevada feminización del colectivo de personas mayores.

Personas inmigrantes y refugiadas

La atención a personas inmigrantes y refugiadas ha tenido una gran relevancia en la actividad de Cruz Roja en los últimos 12 meses. El conflicto y la violencia en Siria, Irak y otras partes del mundo han causado desplazamientos de personas a gran escala y los refugiados buscaron seguridad en otros países. Desde que se inició la crisis, casi 1,2 millones de personas refugiadas y migrantes llegaron a las costas europeas, la mayoría huyendo de los conflictos y la persecución.

En Andalucía, Cruz Roja cuenta con 376 plazas de acogida, de las cuales 253 se abrieron en 2016 para atender a personas solicitantes de asilo y refugiadas. A través del programa, se intervino con 3.797 personas en su proceso de integración en la sociedad de acogida.

Además de los conflictos como motivo de salida de un país, se mantiene el elevado número de personas que intentan llegar hasta Europa huyendo de la pobreza y escasez de oportunidades en sus países de origen. Así, en 2016 se incrementó el número de plazas de acogida humanitaria, llegando a 254, por las que pasaron 2.654 personas inmigrantes en situación de vulnerabilidad.

Las escasas posibilidades, para muchas de estas personas, de acceder a un proceso de regularización, dificultan la búsqueda de empleo y mantienen la necesidad de vivienda, alimentación, productos de higiene, ropa, etc. Para dar respuesta a todas las necesidades descritas, se atendieron a 16.093 personas en asentamientos y a 5.244 personas inmigrantes en los centros de estancia diurna y las oficinas de Cruz Roja, en los que se facilitó acceso a servicios básicos y ayudas de primera necesidad. Se intervino, además, con 1.623 personas en los centros de internamiento y se detectaron e intervino con 115 casos de víctimas de trata de seres humanos.

 

Empleo para colectivos vulnerables

Las iniciativas de inserción laboral de Cruz Roja beneficiaron a 22.790 personas en Andalucía a lo largo del 2016 y se dedicó una media de 70 horas por cada persona con la que se intervino, desarrollando acciones de orientación, información, capacitación a través de la formación y preparación para dar respuesta a las necesidades de las empresas.

El año 2016 vino marcado por la intensificación en el trabajo destinado a generar nuevas oportunidades en los jóvenes, un grupo de población muy castigado por el desempleo y con tasas de paro superior al 50%. Ante esta situación, se atendió a 6.472 jóvenes mediante diferentes proyectos.

Otros grupos preferentes de atención fueron las personas mayores de 45 años, las personas, que, por otras características, tienen mayor dificultad de inserción, personas inmigrantes y las mujeres en dificultad social. En gran medida la intervención se realizó mediante itinerarios integrales o proyectos intensificados desarrollados a través de la cofinanciación del Fondo Social Europeo, en el Programa Operativo de inclusión social y economía social.

En 2016, se consiguieron 4.279 inserciones, lo que significa que todas estas personas tuvieron la posibilidad de generar sus propios ingresos, de recuperar la esperanza, de adquirir nuevos aprendizajes y competencias y de alejarse del riesgo de la exclusión.

Toda esta acción centrada en Andalucía, sumada a la de áreas como Salud, Socorros y Emergencias, Cooperación Internacional, Cruz Roja Juventud o Formación, entre otras muchas, estuvo protagonizada por 30.295 voluntarias y voluntarios y 1.768 miembros del equipo técnico de la Organización en Andalucía. También fue reflejo del enorme esfuerzo solidario de las más de 140.000 personas y empresas socias, así como de los millones de españoles y españolas a través de su aportación a 0.7% del IRPF que, un año más, contribuyeron de forma decisiva y desinteresada a mejorar las condiciones de vida de aquellos que más lo necesitan en la Comunidad.